Una profesora, profesor, maestra, maestro o instructor de artes marciales puede ser considerado promotor de los derechos humanos, al desarrollar una disciplina como una actividad deportiva que transforma vidas, que promueve la equidad, la salud, la cultura y la paz, y por lo cual el deporte es considerado un derecho humano universal.

Esto fue parte de las conclusiones desarrolladas al término del taller “La práctica deportiva como un derecho humano y herramienta de desarrollo”, desarrollado por la asociación APIC Utopía, en conjunto con la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) 

En la sesión realizada en el Colegio de Estudios Superiores de Wushu y Medicina Tradicional China (CES-WUSHU), se enfatizó la necesidad de que el entrenador, maestra, maestro, instructor o mentor deportivo, sea consciente del papel relevante como un agente transformador de los derechos humanos, al desarrollar una actividad que, a su vez, promueve otros derechos humanos, tales como el derecho a la educación, la salud, la no discriminación y la igualdad, entre las personas.

Asimismo, se resaltó el objetivo de la Carta Internacional Revisada de la Educación Física, la Actividad Física y el Deporte, adoptada en 2015 por la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidad para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), como alcanzar el derecho humano de la cultura física y el deporte.

Con base a lo anterior, el Gobierno del Estado Méxicano, así como los diferentes gobiernos estatales, municipales y diferentes entidades públicas, tienen la obligación de valer y hacer valer este derecho que viene plasmado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, situación que no siempre ocurre.

Por lo anterior, cada maestro o instructor de alguna disciplina deportiva debe ser considerado y asumir su papel como promotor del derecho al deporte y los demás derechos humanos relacionados.

Al término de la sesión, el encargado de proyectos educativos de  APÍC Utopía, Jair Rogelio Ruiz,  refirió que el objetivo de este taller fue dar a conocer la importancia que tiene el deporte como un derecho humano de las personas y organizaciones  de la sociedad civil que en algún momento promueven y practican estas actividades.

“Entendemos al deporte como un derecho humano olvidado, que no se promueve, que no es considerado como parte de la experiencia y crecimiento humano, y que por esta situación se ha quedado relegado”.

Mencionó que la intensión de APIC Utopía y de la CDHDF es promover y acercar la información en esta matera a las personas y organizaciones que ejerzan su derecho humano del deporte.

“La importancia es que los conozcan, que los organicen y puedan exigirlos en los espacios donde alguna vez se ha vulnerado este derecho al deporte”.

Respecto a la respuesta de maestras, maestros y practicantes de artes marciales que acudieron a esta sesión, Jair Rogelio Ruiz indicó que la reacción de las personas  fue de gran interés porque de alguna manera son partícipes o han sido violentados en sus derechos humanos al deporte.

Mencionó que en cuanto a las artes marciales, estas son consideradas como promotoras de los derechos humanos, ya que actualmente trabajan un programa en una zona vulnerable de porbleza extrema, donde estas disciplinas han dado resultados positivos.

“Trabajamos en una unidad vulnerable, en extrema pobreza de los tiraderos de Chimalhuacán, y hemos encontrado que el deporte de combate ha ayudado a las niñas y niños a empoderarse, a cambiar y modificar su historia, su estilo de vida, a verse no como ‘pobrecitos’, sino como sujetos de derechos, empoderados que generan un cambio, no solamente dentro de su casa, sino también en su familia, en la comunidad, donde de ser los gritones, ahora los miran como los campeones”.

En el caso de las artes marciales, comentó, se marcan más los beneficios que deja el deporte, por el hecho de que se manejan desde principios éticos y morales, hasta los principios espirituales, filosóficos, principios de vida y de convivencia, lo que a su vez es promotor de paz.

“Todo deporte cuando se encauza para bien, promueve la paz, es lo que hemos encontrado”

Finalmente, indicó que seguirán con este tipo de talleres, ya que APIC Utopia y la CDHDF están abiertos a compartir información y conocimientos para promover los derechos humanos, por lo que los interesados en tener mayor información pueden contactarlos a través de la página de Facebook APIC Utopía, así como en la página web oficial Utopia A.C., o vía telefónica al 7677-8683, al igual que a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal en el número telefónico 5229-5600, extensiones 1755 y 1754.

 

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