Uno de los frutos pocas veces considerados por quienes realizan actividades físicas intensas como las artes marciales y los deportes es la uva, un producto de la vida que entre sus propiedades ayuda a los procesos de cicatrización, hidratación y circulación sanguínea, entre otras cualidades.

Entre las situaciones frecuentes durante un entrenamiento o torneo de artes marciales son las heridas por raspones, golpes o caídas en las que la presencia de sangre es frecuente y es entonces en que la vitamina K o vitamina antihemorrágica que posee la uva entra en acción.

Esto se debe a que este compuesto es uno de los fundamentales en el proceso de coagulación sanguínea, además de que también sirve en la generación de coágulos rojos, lo que a su vez ayuda al proceso de cicatrización.

Además de esto, el 80% de agua que contienen las uvas son un auxiliar para evitar la deshidratación causada por la actividad  intensa y este fruto nos aporta energías, gracias a los carbohidratos que contiene.

Los taninos, flavonoides y antocianinas de la uva tienen una buena función como antioxidantes, importantes para evitar el estrés oxidativo al que están expuestos en mayor medida los deportistas. Además, tiene propiedades anticancerígenas evitando los radicales libres.

Por otro lado, los flavonoides y resveratrol son buenos para la circulación sanguínea mejorando este aspecto y previniendo ante infartos. Además, tienen un buen contenido en fibra, sobre todo en la piel.

Una de las importantes propiedades que tienen las uvas para los artistas marciales y deportistas es que tienen una buena cantidad de magnesio y potasio, elementos que están involucrados en la contracción y formación muscular, elementos muy importantes para el movimiento del practicante de una disciplina marcial o el deportista.

En este mismo proceso, inicia su trabajo los taninos, flavonoides y antocianinas de esta fruta, y que tienen por objetivo servir como antioxidantes, y son importantes para evitar el estrés oxidativo que sufren en mayor medida los deportistas, además de que tienen propiedades anticancerígenas evitando los radicales libres.

Junto con esto, contiene flavonoides y resveratrol, los cuales son buenos para la circulación sanguínea, con lo que se previenen infartos.

A lo anterior podemos sumar las propiedades laxantes y diuréticas, fuente de vitamina A que  favorece el crecimiento óseo, fortalece tejidos y ayuda a prevenir infecciones.

Otra es la vitamina B6 (piridoxina) que ayuda a regular el metabolismo de hígado, sistema nervioso y piel. Vitamina C, ácido arcórbico, antioxidante, favorece y fortalece el sistema inmunológico, necesaria para la absorción de los minerales, así como la vitamina E,  para prevenir el envejecimiento prematuro y la regeneración de las células, entre otras propiedades.

Para obtener estos beneficios, puede consumirse la uva fresca desde el desayuno o entre comidas, incluso en su presentación deshidratada o en ‘pasitas’ como colación, con lo que además se gana el sentirse satisfecho y evitar los excesos de alimentos.

 

 

Fuentes: laguíadelasvitaminas.com, https://es.wikipedia.org/wiki/Vitamina_K, http://www.suplments.com/deportistas/el-consumo-de-uvas-en-el-deporte/, http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/002400.htm.

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